Las cosas son tan sencillas como cerrar los ojos y dejarte llevar por la fragancia cautivadora que ciega tus sentidos. Cerrar los ojos y huir sin mirar atrás. Cerrar los ojos y sentir. Pero qué difícil es cerrar los ojos… Es tan difícil… Quisiera tener la inocencia que perdí no hace tanto tiempo, y creer en el bien, y en las personas, y en la justicia, pero cuando pierdes la inocencia a base de palos es muy difícil sencillamente cerrar los ojos y dejarse llevar. Me acuerdo cuando vivía por inercia, cuando se me pasaban los días volando, sin apenas darme cuenta de que estaba disfrutando de los mejores días de mi vida, y también los mejores meses, y por qué no decirlo, los mejores años. Hoy, sin embargo, no me acuerdo qué hice con aquellos días, con aquellos meses, con aquellos años maravillosos en los que sólo era plenamente feliz y estaba despreocupada por completo del trabajo, del dinero, del futuro y otras metas que hoy se antojan imposibles. Qué feliz era cuando no tenía metas. Qué feliz cuando no tenía nada más que alegre ignorancia del mundo que me esperaba. Qué fácil era todo. Qué asequibles los deseos. Qué realizables los sueños. Ojalá pudiera tener veinticinco otra vez, y volver a comerme el mundo, antes de que el mundo se te atragante en mitad de la garganta… Esto no es un juego, esto es la vida, lo que pasa es que cuando pensaba que era un juego, me lo pasaba mejor. Ahora no tengo ganas de jugar.
Qué pena haber perdido la inocencia… qué pena.
Terapia es la historia de una mujer cualquiera que sobrevive a estos años inciertos de crisis económica, intelectual y personal. Una historia narrada en primera persona, que analiza los principales problemas de la juventud actual, con un toque de ironía y humor, y alguna dosis de sentimentalismo.
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jueves, 2 de febrero de 2012
miércoles, 1 de febrero de 2012
Retos
Estos días pasados me he visto obligada a hacer cosas a las que no estaba acostumbrada, y puede ser, he llegado a la conclusión, que quizás haya cosas en la vida que hay que hacer, al menos una vez, para saber que no debes volverlas a hacer nunca. No soy actriz, ni modelo, a la vista está… y aunque no lo parezca, soy muy vergonzosa, no con mis amigos ni conocidos, donde me suelto el pelo a mis anchas y me dejo ver tal y como soy, pero sí con todo aquel que no entra en mi círculo esencial de vida. Me da vergüenza hablar por la radio, me pongo muy nerviosa, y lo de la tele ya ni te cuento… creo que para exponerme como un ser asustadizo, e incluso estúpido, es preferible no exponerse. No más tele, por favor. Yo soy una chica sencilla, de pueblo, sí, a mucha honra. No volveré a exhibirme de esta manera, no valgo para eso…
Los soñadores no tenemos una vida fácil. A veces me veo obligada a olvidar toda aquello que un día aprendí, pues no hay nada cómo la ignorancia para sentirse uno feliz.
La vida se ha convertido en un reto, que se basa a su vez en distintos retos que se van superponiendo unos a otros. No sé si conseguiré alcanzar todos los retos que tengo por delante, pero podéis asegurar que me esforzaré al máximo por conseguirlos. Todos los días son una carrera de fondo, llego exhausta al final del día, a sabiendas de que al día siguiente tendré que ponerme las mayas y luchar contra el frío, contra el viento, contra mis propios oponentes e incluso contra mí misma, pero es excitante levantarse cada día para acudir a esa carrera diaria, sabiendo que en cualquier momento puedo tropezar y lesionarme durante un tiempo. Es lo que tiene el riesgo… que tienes que estar dispuesto al fracaso. No hay éxito sin fracaso. No obstante intentaré no pensar en ello, visualizaré la pista y correré veloz, con fuerza, con raza, con ilusión, deseando que en la meta estés tú, esperando… Ese es mi sueño de grandeza.
Los soñadores no tenemos una vida fácil. A veces me veo obligada a olvidar toda aquello que un día aprendí, pues no hay nada cómo la ignorancia para sentirse uno feliz.
La vida se ha convertido en un reto, que se basa a su vez en distintos retos que se van superponiendo unos a otros. No sé si conseguiré alcanzar todos los retos que tengo por delante, pero podéis asegurar que me esforzaré al máximo por conseguirlos. Todos los días son una carrera de fondo, llego exhausta al final del día, a sabiendas de que al día siguiente tendré que ponerme las mayas y luchar contra el frío, contra el viento, contra mis propios oponentes e incluso contra mí misma, pero es excitante levantarse cada día para acudir a esa carrera diaria, sabiendo que en cualquier momento puedo tropezar y lesionarme durante un tiempo. Es lo que tiene el riesgo… que tienes que estar dispuesto al fracaso. No hay éxito sin fracaso. No obstante intentaré no pensar en ello, visualizaré la pista y correré veloz, con fuerza, con raza, con ilusión, deseando que en la meta estés tú, esperando… Ese es mi sueño de grandeza.
lunes, 30 de enero de 2012
Bella tormenta
Volvemos a la rutina, aunque ahora no se trate de la misma rutina que tenía antes, digamos que es una rutina diferente, ¿puede haber una rutina diferente?, no lo sé, lo cierto es que la tormenta ya ha pasado y aunque ha sido una tormenta agradable, una de estas tormentas románticas de otoño cuando el tiempo aun no es demasiado extremo y la leve brisa se convierte en un vientecillo que arremolina las hojas recién caídas de los árboles, que se van, poco a poco desnudando con pudor y erotismo. Una de estas tormentas que invitan a tomar una gran taza de café mientras observas cómo la lluvia comienza tímidamente a caer y se va convirtiendo en más y más abundante, hasta golpear con fuerza el cristal de la ventana del salón mientras el sonido de los truenos te hace estremecer. Ha sido una tormenta preciosa, de estas tormentas que dan pena que termine, que te emboba y anestesia el pensamiento, que te ofrece el placer de la más absolutas de las nadas. Una tormenta irrepetible, inigualable a ninguna tormenta que esté por venir en el futuro. La tormenta en Llerena es un espectáculo natural increíble. Pero ya pasó. La disfrutamos, la vivimos y la sentimos, pero desgraciadamente pasó, como pasa todo en la vida. Sólo nos queda el recuerdo de aquella tormenta que desordenó nuestros días y nos sentimos importantes por un instante. Ojalá el paso de los días no nos robe este maravilloso recuerdo de lo que un día vivimos, cuando éramos los reyes del universo.
jueves, 26 de enero de 2012
Dando pistas
Y en un mundo olvidado, lleno de Nadies y de nadas, las bombas y metrallas arrancan las entrañas de voces y de ruidos que dañan y arañan entre rebuznos de animales putrefactos que no duermen, ni aman, ni rugen, ni matan. Los difuntos aterrados surcan mares y montañas, escapando de ellos mismos, porque el miedo les acecha y el horror les amenaza. Ya no hay niños en las plazas, dibujando truques imberbes, sólo quedan los recuerdos de un pasado ya pasado. Lo que queda en este mundo, este mundo viciado, no son plantas, ni personas, ni animales desquiciados, son los Nadies y los nadas que se van aniquilando. Y así va caminando el mundo en detrimento de recuerdos olvidados en mitad de aquel infierno de farolas apagadas, de fuego sin calor extremo, de aire, que no es nada, de piedras vacías por dentro. Lágrimas he fabricado en mi fábrica de sueños. Los valores vuelan alto sin alcanzar aún un cielo donde reposar enseres que serán recuerdos. Ya no hay nada, no hay palabras, no hay amor sin despedida. Los Nadies y los nadas se matan entre ellos. Se mienten y se engañan, se traicionan a degüello. Los cuchillos y las lanzas son el pan de cada día, cuando hablábamos, ¿te acuerdas?, de lo bien que se vivía… de lo poco que teníamos y lo menos que ambicionábamos, dime Juan, cuando eras alguien, ¿quién te daba a ti la mano?
Somos Nadies ya sin alas, un número desquiciado, que por un pan en la mesa vendió el pan reservado de mañana. Hambre hay de desayuno, hambruna mañana y pasado de los Nadies enloquecidos, que en nada se han convertido, repitiendo palabras que valen el aire que ocupan en la boca…
Somos Nadies ya sin alas, un número desquiciado, que por un pan en la mesa vendió el pan reservado de mañana. Hambre hay de desayuno, hambruna mañana y pasado de los Nadies enloquecidos, que en nada se han convertido, repitiendo palabras que valen el aire que ocupan en la boca…
lunes, 23 de enero de 2012
Tácticas para ligar
Según un escrupulosamente minucioso sondeo llevado a cabo este fin de semana en un pueblo el norte cacereño, (donde gustan los gorros de colores y del que no puedo dar el nombre) a un grupo de jóvenes solteros, de distinto rango y condición social (ex novias del PP, socios de honor de la Maestranza de Sevilla, parados, traficantes, matricula de honor en religión, licenciados sin derecho a roce, madridistas, ex gente de bien, …) en grave estado de ebriedad y enajenación mental, hay distintas tácticas para ligar como un condenado, independientemente de si eres atractivo o no. En realidad, el grupo afirma que el aspecto físico es lo menos importante a la hora de ligar. ¿Será verdad? Vamos a hacer un breve repaso de las tácticas más votadas por tan prestigioso jurado:
- Ser gay. Según la juventud actual, ser gay es una garantía de éxito para ligar a destajo, tanto que el gay no tiene ni siquiera que esforzarse en ligar pues poseen, ya de por sí, un atractivo innato para otros gays. Así que si eres gay y no ligas, sólo puede ser porque aún no hayas salido del armario, ¿a qué esperas?
- Mentir mucho, y aquí me tengo que posicionar completamente de acuerdo, ya que todos tenemos unas vidas pobres e insulsas, tememos la obligación de adornar esa vida, si te quieres comer un rosco. Pero tienes que ser inteligente, en plan: “soy de la policía científica” o “mañana me voy a EEUU, esta es la última noche de mi vida en España, quisiera llevarme un grato recuerdo” o “soy sociólogo, estoy haciendo un estudio de las mujeres (u hombres) de la zona”
- Follar mucho. Lógicamente, la consecuencia se convierte en causa (o al revés), quien mucho folla, más posibilidades tiene de seguir haciéndolo. Seamos sensatos, si alguien dice “hace más de dos años que no hecho un polvo”, no tiene muchas posibilidades de ligar con esa frase como carta de presentación.
- Tener un buen pelo, limpio y bonito, tanto para hombres como para mujer (no sé qué tendrán que decir al respecto los calvos… pero ahí queda).
- Ser futbolista, ya seas de primera, de segunda o suplente de tercera. Los futbolistas ligan siempre.
- Ser médico o guardiacivil. No me preguntéis por qué, pero eso es lo que dicen…
- Alguien dijo “ser escritor”, yo, como contrarréplica al individuo que afirmó esto tengo que decirle que, personalmente, creo que se liga más diciendo “soy guitarrista de un grupo de rock”, pero en fin, es la opinión popular…
La encuesta sigue abierta, si tienes alguna táctica más, por favor, hacédnosla llegar al DTAB (Departamento de Tontos Aburridos y Borrachos). Si no encuentras nuestra página web, es posible, ya que no existe, puede dejar sus sugerencias aquí mismo. Gracias.
- Ser gay. Según la juventud actual, ser gay es una garantía de éxito para ligar a destajo, tanto que el gay no tiene ni siquiera que esforzarse en ligar pues poseen, ya de por sí, un atractivo innato para otros gays. Así que si eres gay y no ligas, sólo puede ser porque aún no hayas salido del armario, ¿a qué esperas?
- Mentir mucho, y aquí me tengo que posicionar completamente de acuerdo, ya que todos tenemos unas vidas pobres e insulsas, tememos la obligación de adornar esa vida, si te quieres comer un rosco. Pero tienes que ser inteligente, en plan: “soy de la policía científica” o “mañana me voy a EEUU, esta es la última noche de mi vida en España, quisiera llevarme un grato recuerdo” o “soy sociólogo, estoy haciendo un estudio de las mujeres (u hombres) de la zona”
- Follar mucho. Lógicamente, la consecuencia se convierte en causa (o al revés), quien mucho folla, más posibilidades tiene de seguir haciéndolo. Seamos sensatos, si alguien dice “hace más de dos años que no hecho un polvo”, no tiene muchas posibilidades de ligar con esa frase como carta de presentación.
- Tener un buen pelo, limpio y bonito, tanto para hombres como para mujer (no sé qué tendrán que decir al respecto los calvos… pero ahí queda).
- Ser futbolista, ya seas de primera, de segunda o suplente de tercera. Los futbolistas ligan siempre.
- Ser médico o guardiacivil. No me preguntéis por qué, pero eso es lo que dicen…
- Alguien dijo “ser escritor”, yo, como contrarréplica al individuo que afirmó esto tengo que decirle que, personalmente, creo que se liga más diciendo “soy guitarrista de un grupo de rock”, pero en fin, es la opinión popular…
La encuesta sigue abierta, si tienes alguna táctica más, por favor, hacédnosla llegar al DTAB (Departamento de Tontos Aburridos y Borrachos). Si no encuentras nuestra página web, es posible, ya que no existe, puede dejar sus sugerencias aquí mismo. Gracias.
viernes, 20 de enero de 2012
Las reflexiones más absurdas a veces son las más importantes.
No sé si las mujeres les damos demasiadas vueltas a la cabeza o el problemas es que pensamos mucho en los demás. Quizás sean las dos cosas a la vez. Lo que es verdad es que a veces tienes un pensamiento que se convierte en verdad universal, sin comerlo ni beberlo, y entonces no puedes pensar en otra cosa.
A lo mejor las madres tienen un chip que se activa cuando el hijo adquiere la edad madura y que permite que los lazos indisolubles que mantenían hasta entonces, se van poco a poco deshaciendo para permitir la adecuada emancipación del pajarillo que ha de abrir sus alas para buscar nuevos horizontes. Sin embargo, este lazo deshecho se vuelve a unir cuando los padres se van haciendo viejos y van, poco a poco necesitando de aquel pajarillo que un día voló libre, y se vuelven a atar, cada vez más fuerte, la primera vez por cubrir las necesidades del hijo, y la segunda por cubrir la de los padres. (Gracias Mari por la sabia reflexión)
Entonces, ¿cuándo es el momento de que el pajarillo sea realmente libre?, ¿cómo se desata de golpe unos lazos que están más que asegurados?, ¿hay pretexto para hacerlo?, ¿tienen los padres el derecho sobre la libertad del hijo, por el mero hecho de haberlos traído al mundo?, porque si fuera así, ser madre sería el acto más egoísta del ser humano, y ya sabemos que eso no se puede decir, pero mi madre me dice a menudo que “si no tengo hijos, ¿quién me va a cuidar el día de mañana?” y a mí, que soy consciente de ser buena persona, me parece horrible traer un Ser al mundo con el objetivo de que te sirva el día de mañana de enfermero- cuidador. Si lo haces, tu madre es egoísta por consentirlo, pero si no lo haces, eres tú la egoísta por no hacerlo. Entonces, ¿renuncio? No lo sé… Es demasiado complicado, demasiadas preguntas, además nadie puede comprenderlo hasta que vea cómo sus padres son completamente dependientes de su persona todos los días de su vida, durante todas las horas, y cada una de esas horas que pasas lejos de ellos te sientes mal por no estar haciendo lo que deberías estar haciendo, por esto no consiento ningún comentario de nadie que no se vea en esta misma situación, quiero decir, que se prive de hacer planes de futuro, porque sus únicos planes son estar pendientes de sus padres, que están mayores...
La vida son cambios, experiencias, puertas que se van abriendo mientras otras se cierran a tu paso. A mí los cambios me aterran, ¿quiere decir eso que la vida me aterra? ¿Soy una miedica que utiliza esos lazos dependientes porque en realidad soy yo quien precisa de ellos? Todo es muy complicado. Demasiado complicado, y a mí no me gustan los problemas, siempre he sido una chica de letras. Dejemos pasar un poco más el tiempo para ver qué fue de aquel pájaro asustadizo…
A lo mejor las madres tienen un chip que se activa cuando el hijo adquiere la edad madura y que permite que los lazos indisolubles que mantenían hasta entonces, se van poco a poco deshaciendo para permitir la adecuada emancipación del pajarillo que ha de abrir sus alas para buscar nuevos horizontes. Sin embargo, este lazo deshecho se vuelve a unir cuando los padres se van haciendo viejos y van, poco a poco necesitando de aquel pajarillo que un día voló libre, y se vuelven a atar, cada vez más fuerte, la primera vez por cubrir las necesidades del hijo, y la segunda por cubrir la de los padres. (Gracias Mari por la sabia reflexión)
Entonces, ¿cuándo es el momento de que el pajarillo sea realmente libre?, ¿cómo se desata de golpe unos lazos que están más que asegurados?, ¿hay pretexto para hacerlo?, ¿tienen los padres el derecho sobre la libertad del hijo, por el mero hecho de haberlos traído al mundo?, porque si fuera así, ser madre sería el acto más egoísta del ser humano, y ya sabemos que eso no se puede decir, pero mi madre me dice a menudo que “si no tengo hijos, ¿quién me va a cuidar el día de mañana?” y a mí, que soy consciente de ser buena persona, me parece horrible traer un Ser al mundo con el objetivo de que te sirva el día de mañana de enfermero- cuidador. Si lo haces, tu madre es egoísta por consentirlo, pero si no lo haces, eres tú la egoísta por no hacerlo. Entonces, ¿renuncio? No lo sé… Es demasiado complicado, demasiadas preguntas, además nadie puede comprenderlo hasta que vea cómo sus padres son completamente dependientes de su persona todos los días de su vida, durante todas las horas, y cada una de esas horas que pasas lejos de ellos te sientes mal por no estar haciendo lo que deberías estar haciendo, por esto no consiento ningún comentario de nadie que no se vea en esta misma situación, quiero decir, que se prive de hacer planes de futuro, porque sus únicos planes son estar pendientes de sus padres, que están mayores...
La vida son cambios, experiencias, puertas que se van abriendo mientras otras se cierran a tu paso. A mí los cambios me aterran, ¿quiere decir eso que la vida me aterra? ¿Soy una miedica que utiliza esos lazos dependientes porque en realidad soy yo quien precisa de ellos? Todo es muy complicado. Demasiado complicado, y a mí no me gustan los problemas, siempre he sido una chica de letras. Dejemos pasar un poco más el tiempo para ver qué fue de aquel pájaro asustadizo…
jueves, 19 de enero de 2012
Si fuera justa...
Muchas veces hemos dicho “si pudiera”, “si hubiera sabido esto”, “si volviera a empezar”, quizás ahora sea el momento de poder, sin saber cómo, sólo continuar… Nos hemos equivocado tantas veces, y todas las que nos quedan, gracias a Dios… Puede ser que no hagamos más que poner excusas para paliar el vacío que inevitablemente tenemos con el devenir de nuestra propia vida. ¿Cuánto hemos arriesgado?, ¿cuánto hemos perdido?, ¿cuánto hemos apostado? Quizás sea insuficiente. Hay que seguir pujando a la carta mayor, pues sólo así habrá una posibilidad de que algún día, sea esta la carta que salga cuando le demos la vuelta a la primera de la baraja, y nos sorprenda tanto el hecho de haber ganado, que no lo creeremos. Si no tenemos voluntad, arrojo y fuerza, con qué cara podemos exigir lo que quizás no merezcamos. Es hora de darle la vuelta a las cartas, hemos apostado, la suerte está echada y aunque la suerte no ha estado nunca de nuestro lado, hay ocasiones en que ella misma se despista, pues la suerte es despistada, y va a parar al lugar menos pensado, ¿quién dice que ese lugar no pueda ser tu propia casa? Yo soy optimista. Siempre lo he sido y, al fin y al cabo, las cosas, aunque no siempre salgan como uno quiere, tengo que reconocer, pues es honrado hacerlo, no me han ido del todo mal. Tengo muchas cosas que no se pagan con dinero. Ya sé que lo digo muy a menudo, pero es que me encanta presumir de lo que tengo: una salud de hierro, una historia de amor de las que ya no se cuentan, una familia unida, unos amigos inigualables y la posibilidad de disfrutar de todos estos bienes muy a menudo, tanto como yo quiera. ¿Cómo puedo ser tan sinvergüenza de pedirle más a la vida?, ¿quién tiene más que eso? Ahora se me ocurre escribir un librillo, sin pretensiones ni ostentosidades y encima le gusta a la gente. Madre mía, he tenido que ser una gran persona en la otra vida, porque en esta tampoco me esfuerzo tanto como para poseer esta opulencia de bienes inmateriales… Ahora estoy segura de que he tenido que ser una Juana de Arco, o una Gandi, seguro que morí por salvar la vida de un niño o sacrifiqué mi felicidad por el bien de una comunidad, porque si no es inexplicable, imposible e incluso injusto que pueda tener tanta, pero tanta suerte. Si fuera justa tendría que decir que, a pesar de todo lo que me quejo, no merezco todo lo que tengo...
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