Siempre he sido puntual, pues no me gusta esperar, y como no me gusta esperar, tampoco me gusta que me esperen. Es un signo de mi impaciencia. Pero ahora el destino, que juega incesante conmigo, se hace de rogar y no aparece a la cita. Transcurren los días, mientras yo divago en un espacio gris incierto. La situación sigue siendo mala, y los más optimistas afirman que todavía no ha llegado lo peor. Me muero de miedo con sólo pensarlo…
He decidió cambiar la táctica de búsqueda de empleo, modificando el habitual curriculum, serio, responsable y aburrido que mando a las empresas para que me contraten, por otro, bañado de un toque de originalidad, arrogancia y rebeldía. Más o menos, algo así:
DATOS PERSONALES
NOMBRE: Pilar García Moreno (un nombre muy común para una persona tan especial como yo)
TLFNO: xxx xxx xxx
DIRECCIÓN: c/ XXXX, nº X
DATOS ACADÉMICOS
Tengo tanta formación que sería capaz de desempeñar el trabajo de la persona que esté en este momento leyendo mi curriculum, pero con más profesionalidad, entusiasmo y alegría. Y de paso, podría desempeñar el trabajo del jefe de la persona que lee este curriculum y ser más eficaz y competitivo que él o ella. Cuento con formación más que suficiente para poder desempeñar casi cualquier tipo de trabajo que se desarrolle en su empresa con la diferencia de que yo lo haré mejor y en menor tiempo.
DATOS LABORALES
He hecho de todo y de nada. Valgo para mil puestos, incluso a la vez. Soy un diamante sin pulir, quien no se dé cuenta de ello tiene un serio problema. Si no me contrata, contratará a algún vago, inútil y estúpido, como los que ya tiene contratados. Si de verdad quiere que su empresa funcione, si no quiere volver a oír la palabra crisis, si quiere gente con iniciativa, con ideas, con ingenio… llame a mi número y no siga perdiendo el tiempo.
El no ya lo tengo. Voy a ver qué pasa si envío este curriculum… El mundo está loco.
Terapia es la historia de una mujer cualquiera que sobrevive a estos años inciertos de crisis económica, intelectual y personal. Una historia narrada en primera persona, que analiza los principales problemas de la juventud actual, con un toque de ironía y humor, y alguna dosis de sentimentalismo.
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martes, 20 de septiembre de 2011
jueves, 8 de septiembre de 2011
Empezar, otra vez
Y, ¿qué quieres que te diga?
Si soy una treintañera desesperada
Que todo lo que ha aprendido
No le ha servido para nada.
Y, ¿qué quieres que piense?
Si están así las cosas.
Si no podemos cambiar el mundo,
Si no nos dejan pintarlo de rosa.
Y, ¿qué quieres que escriba?
Si me muero por dentro,
Si no tengo dinero,
Si mi amor está lejos…
¿Qué puedo decir?, ¿qué quiero pensar?
¿qué tengo que escribir para ahogar mi pesar?
Lamento haber sido tan negativa estos últimos días. No puedo evitar expresarme tal y como siento en cada momento. Hay veces que pienso que cada persona va dejando tras de sí, una estela de emociones, y esa estela puede ser más o menos pequeña, dependiendo de cada persona. Entonces me pregunto, si la estela es diminuta, la ausencia o presencia de esa persona es imperceptible…
Entonces me acuerdo de ese padre de familia numerosa ( al que adoro), en paro. Y de aquella madre de hijo politoxicómano, que me duele hasta las pestañas, o de la enfermedad de otros que disimulan un temblor impertinente y constante de brazo, o la madre perdida, que no sabe cómo actuar con su hijo preadolescente y autoritario, o del que está solo, o de tantos otros y recapacito: ¿pero qué coño estoy pensando? ¡Si lo tengo todo! Tengo vida, salud, amor, amigos, familia… TODO.
Por eso te digo a ti, Flores, que tienes que presentarte a ese examen, aunque sea casi imposible conseguir plaza. Y debemos seguir echando curricula a diestro y siniestro, aun a sabiendas de que no nos llamarán ni para una triste entrevista. Y tenemos que seguir estudiando y aprendiendo, para ser, poco a poco, más sabios cada día, y saldremos a la calle, y reiremos, y lloraremos, y bailaremos y ganaremos y perderemos y amaremos sin control mientras sigamos vivos, ¡PORQUE ESTAMOS VIVOS!!!
Si soy una treintañera desesperada
Que todo lo que ha aprendido
No le ha servido para nada.
Y, ¿qué quieres que piense?
Si están así las cosas.
Si no podemos cambiar el mundo,
Si no nos dejan pintarlo de rosa.
Y, ¿qué quieres que escriba?
Si me muero por dentro,
Si no tengo dinero,
Si mi amor está lejos…
¿Qué puedo decir?, ¿qué quiero pensar?
¿qué tengo que escribir para ahogar mi pesar?
Lamento haber sido tan negativa estos últimos días. No puedo evitar expresarme tal y como siento en cada momento. Hay veces que pienso que cada persona va dejando tras de sí, una estela de emociones, y esa estela puede ser más o menos pequeña, dependiendo de cada persona. Entonces me pregunto, si la estela es diminuta, la ausencia o presencia de esa persona es imperceptible…
Entonces me acuerdo de ese padre de familia numerosa ( al que adoro), en paro. Y de aquella madre de hijo politoxicómano, que me duele hasta las pestañas, o de la enfermedad de otros que disimulan un temblor impertinente y constante de brazo, o la madre perdida, que no sabe cómo actuar con su hijo preadolescente y autoritario, o del que está solo, o de tantos otros y recapacito: ¿pero qué coño estoy pensando? ¡Si lo tengo todo! Tengo vida, salud, amor, amigos, familia… TODO.
Por eso te digo a ti, Flores, que tienes que presentarte a ese examen, aunque sea casi imposible conseguir plaza. Y debemos seguir echando curricula a diestro y siniestro, aun a sabiendas de que no nos llamarán ni para una triste entrevista. Y tenemos que seguir estudiando y aprendiendo, para ser, poco a poco, más sabios cada día, y saldremos a la calle, y reiremos, y lloraremos, y bailaremos y ganaremos y perderemos y amaremos sin control mientras sigamos vivos, ¡PORQUE ESTAMOS VIVOS!!!
martes, 6 de septiembre de 2011
Coser y cantar...
Hace unas semanas mi amiga fue a llevar los papeles para inscribirse en las oposiciones de la Junta, en la modalidad de camarero limpiador. Cuando llegó con su solicitud sellada por el banco y sus títulos compulsados (pues todos ellos te puntúan de forma favorable) la chica de administración se le quedó mirando con cara extenuada y le preguntó:
- ¿Estás segura de que quieres presentarte a las oposiciones de camarero limpiador?
Mi amiga le respondió con una sonrisa de incredulidad:
- Sí, claro que estoy segura, ¿hay algún problema?
- No, es que veo que eres licenciada en Matemáticas y tienes tres másteres, ¿quizás prefieras prepararte otra más acorde con tu cualificación?
- No, quiero presentarme a estas…
- Qué pena.
- Oiga, de verdad, tengo treinta y tres años, siempre he sido muy buena en los estudios, sin embargo, no he tenido más que trabajos temporales y ahora me encuentro en el paro, ¿cree usted que es una pena para mí tener un trabajo estable ganando 800 € al mes, con vacaciones y sendas pagas dobles?
- No, visto así no, pero es una pena porque sólo hay veinte plazas.
- Bueno, pues lo intentaré.
- ¿Sabes que si no sacas plaza no entras en bolsa de trabajo, aunque apruebes?
- Pues no, no lo sabía, pero aún así lo intentaré.
- Bueno… pues si tú quieres tirar a la basura los quince euros que cuestan las tasas, tú misma.
Mi amiga salió de la administración indignada e inmediatamente me llamó para contarme su percance… ayer estuvimos mirando la lista definitiva de inscritos y aunque parezca mentira, la cantidad es espeluznante. Casi 18.000 personas lucharán por veinte puestos de camarero- limpiador. Una posibilidad entre novecientas. Vamos que las limpiadoras que consigan el puesto en estas oposiciones serán, sin duda, las limpiadoras más cualificadas que tendrán jamás una comunidad autónoma desde que existe la humanidad. Y esto sólo en dicha categoría, no quisiera desprestigiar la odisea de los más de 6.000 que lucharán por diez puestos de agente forestal, y un largo etc, etc, etc… Que no creo yo que ningún cargo político, ningún director general, ningún presidente de cualquier entidad posible tenga que pasar por una criba similar para acceder a su puesto.
En fin, pienso que hay que tener más que cojones y ánimo para siquiera intentarlo. Sólo me queda desearles suerte a los participantes. Sea como sea, veinte de ellos lo conseguirán y dirán el resto de su vida, cuando lleven más de quince años limpiando mierda ajena, como una hazaña casi imposible: “yo lo conseguí, y lo hice en el peor momento. Le arrebaté el puesto a otras 17.980 almas inquietas y desesperadas”. A los que no tengan la suerte de conseguirlo, ¡ánimo!, aun os queda la ilusión del cupón diario. Yo creo que hay más posibilidad de que te ocurra eso…
- ¿Estás segura de que quieres presentarte a las oposiciones de camarero limpiador?
Mi amiga le respondió con una sonrisa de incredulidad:
- Sí, claro que estoy segura, ¿hay algún problema?
- No, es que veo que eres licenciada en Matemáticas y tienes tres másteres, ¿quizás prefieras prepararte otra más acorde con tu cualificación?
- No, quiero presentarme a estas…
- Qué pena.
- Oiga, de verdad, tengo treinta y tres años, siempre he sido muy buena en los estudios, sin embargo, no he tenido más que trabajos temporales y ahora me encuentro en el paro, ¿cree usted que es una pena para mí tener un trabajo estable ganando 800 € al mes, con vacaciones y sendas pagas dobles?
- No, visto así no, pero es una pena porque sólo hay veinte plazas.
- Bueno, pues lo intentaré.
- ¿Sabes que si no sacas plaza no entras en bolsa de trabajo, aunque apruebes?
- Pues no, no lo sabía, pero aún así lo intentaré.
- Bueno… pues si tú quieres tirar a la basura los quince euros que cuestan las tasas, tú misma.
Mi amiga salió de la administración indignada e inmediatamente me llamó para contarme su percance… ayer estuvimos mirando la lista definitiva de inscritos y aunque parezca mentira, la cantidad es espeluznante. Casi 18.000 personas lucharán por veinte puestos de camarero- limpiador. Una posibilidad entre novecientas. Vamos que las limpiadoras que consigan el puesto en estas oposiciones serán, sin duda, las limpiadoras más cualificadas que tendrán jamás una comunidad autónoma desde que existe la humanidad. Y esto sólo en dicha categoría, no quisiera desprestigiar la odisea de los más de 6.000 que lucharán por diez puestos de agente forestal, y un largo etc, etc, etc… Que no creo yo que ningún cargo político, ningún director general, ningún presidente de cualquier entidad posible tenga que pasar por una criba similar para acceder a su puesto.
En fin, pienso que hay que tener más que cojones y ánimo para siquiera intentarlo. Sólo me queda desearles suerte a los participantes. Sea como sea, veinte de ellos lo conseguirán y dirán el resto de su vida, cuando lleven más de quince años limpiando mierda ajena, como una hazaña casi imposible: “yo lo conseguí, y lo hice en el peor momento. Le arrebaté el puesto a otras 17.980 almas inquietas y desesperadas”. A los que no tengan la suerte de conseguirlo, ¡ánimo!, aun os queda la ilusión del cupón diario. Yo creo que hay más posibilidad de que te ocurra eso…
lunes, 5 de septiembre de 2011
Tragando
Un bocadillo de fuagrás, ¡me lo como!, un cacho de queso, ¡me lo como!, ¡pizza?, ¡me la como!, que mi hermana trae dulces… ¡me los como!... A ver quien se atreve a decir que no me estoy comiendo el mundo…
Y volviendo a la realidad de la vida, a las desilusiones y decepciones que nos comemos a diario, hoy quiero hablar de la felicidad. ¿Por qué? Pues muy sencillo. Hoy he pasado por una librería y he visto el libro de Punset, El viaje a la felicidad, éxito de ventas. Ya lo había visto mil veces, pero nunca lo había cogido y ojeado. Mi repulsión me ha llevado a ello. Viene a decir que es más difícil ser infeliz que feliz, pero nosotros nos empeñamos en ser infelices. Y a mí se me ocurren un par de preguntas. ¿Era usted feliz, señor Punset, cuando tenía veinte años, iba a la universidad y nadie le hablaba porque era el empollón de la clase, un bicho raro que caía mal hasta a los profesores?, ¿era feliz cuando no tenía el reconocimiento por su trayectoria y no era más que un zampalibros que, como no tenía amigos, estudiaba el comportamiento de esa especie tan estúpida, El Ser Humano?, ¿eras feliz cuando la chica o el chico que te molaba no te hacía ni puto caso?, ¿dónde estaba entonces la felicidad? Nosotros, los muy absurdos humanos, tenemos problemas que impiden nuestra felicidad. Nos cuesta estudiar. No aprobamos las oposiciones para tener un trabajo de mierda toda una vida, y si las aprobamos, da igual, porque tampoco lo vamos a tener. Luchamos por un trabajo, porque no tenemos dinero. Nos enamoramos y hacemos cosas irracionales. Tomamos decisiones equivocadas en muchas ocasiones. Nosotros, los humanos, somos infelices porque necesitamos más. Porque no nos educaron para conformarnos con nuestra condición sumisa de inferiores. Somos infelices y gracias a la infelicidad del ser humano, hemos avanzado como especie. Porque sin la infelicidad no hay prosperidad. Pero bueno, supongo que la vida se ve de una manera totalmente diferente cuando eres mayor y ya no tienes que trabajar para ganar el pan de cada día, y te puedes dedicar a escribir sobre lo que te apetezca y forrarte con ello, porque tienes el respaldo de toda una vida vivida como aval.
Yo sólo te quiero decir que no estoy de acuerdo contigo, señor Punset, quizás en el futuro, pero ahora en este momento, en este país, con treinta y dos años, no puedo estar de acuerdo, por mucho que haya estudiado el cerebro de mi especie.
Y volviendo a la realidad de la vida, a las desilusiones y decepciones que nos comemos a diario, hoy quiero hablar de la felicidad. ¿Por qué? Pues muy sencillo. Hoy he pasado por una librería y he visto el libro de Punset, El viaje a la felicidad, éxito de ventas. Ya lo había visto mil veces, pero nunca lo había cogido y ojeado. Mi repulsión me ha llevado a ello. Viene a decir que es más difícil ser infeliz que feliz, pero nosotros nos empeñamos en ser infelices. Y a mí se me ocurren un par de preguntas. ¿Era usted feliz, señor Punset, cuando tenía veinte años, iba a la universidad y nadie le hablaba porque era el empollón de la clase, un bicho raro que caía mal hasta a los profesores?, ¿era feliz cuando no tenía el reconocimiento por su trayectoria y no era más que un zampalibros que, como no tenía amigos, estudiaba el comportamiento de esa especie tan estúpida, El Ser Humano?, ¿eras feliz cuando la chica o el chico que te molaba no te hacía ni puto caso?, ¿dónde estaba entonces la felicidad? Nosotros, los muy absurdos humanos, tenemos problemas que impiden nuestra felicidad. Nos cuesta estudiar. No aprobamos las oposiciones para tener un trabajo de mierda toda una vida, y si las aprobamos, da igual, porque tampoco lo vamos a tener. Luchamos por un trabajo, porque no tenemos dinero. Nos enamoramos y hacemos cosas irracionales. Tomamos decisiones equivocadas en muchas ocasiones. Nosotros, los humanos, somos infelices porque necesitamos más. Porque no nos educaron para conformarnos con nuestra condición sumisa de inferiores. Somos infelices y gracias a la infelicidad del ser humano, hemos avanzado como especie. Porque sin la infelicidad no hay prosperidad. Pero bueno, supongo que la vida se ve de una manera totalmente diferente cuando eres mayor y ya no tienes que trabajar para ganar el pan de cada día, y te puedes dedicar a escribir sobre lo que te apetezca y forrarte con ello, porque tienes el respaldo de toda una vida vivida como aval.
Yo sólo te quiero decir que no estoy de acuerdo contigo, señor Punset, quizás en el futuro, pero ahora en este momento, en este país, con treinta y dos años, no puedo estar de acuerdo, por mucho que haya estudiado el cerebro de mi especie.
sábado, 3 de septiembre de 2011
Sueños de grandeza
Hay muchos limones en el limonero,
Pero aún están verdes.
Tendré que esperar hasta enero,
Para hincarles el diente.
Las lluvias de ayer han traído
Olores diferentes…
Se ha llenado el río,
Se han llenado las fuentes.
Esperemos que llegue el frío
Para abrir nuestras mentes,
Para sentirnos vivos
Y temer a la muerte…
Que viene a por mí con brío,
Que viene y se divierte.
Mientras mi corazón herido
pena tu cuerpo ausente
de mis ojos doloridos,
de mis ojos que no mienten.
Lo que ahora he de hacer
Es dormir hasta poniente,
Y despertar con nuevas lluvias
Con nuevos aires de oriente.
Imaginar una nueva luna
Que ante mi se cierne,
Alejando los espíritus
Que la noche entretiene.
Y cubierta de mil sueños
Que sueño cuando estoy despierta…
Pues el sueño sólo trae
Sueños que me impacientan.
Me creo la reina de los mares,
Princesa entre princesas.
La más afortunada de las mujeres,
De las que pisan esta tierra.
Después despierto y me veo
Rodeada de miserias,
De este mundo, que no es mundo.
Todo fue una quimera.
Entre sueños y amaneceres,
Entre días y días de esperas,
Voy surcando los caminos
De al vida que me espera.
Pero aún están verdes.
Tendré que esperar hasta enero,
Para hincarles el diente.
Las lluvias de ayer han traído
Olores diferentes…
Se ha llenado el río,
Se han llenado las fuentes.
Esperemos que llegue el frío
Para abrir nuestras mentes,
Para sentirnos vivos
Y temer a la muerte…
Que viene a por mí con brío,
Que viene y se divierte.
Mientras mi corazón herido
pena tu cuerpo ausente
de mis ojos doloridos,
de mis ojos que no mienten.
Lo que ahora he de hacer
Es dormir hasta poniente,
Y despertar con nuevas lluvias
Con nuevos aires de oriente.
Imaginar una nueva luna
Que ante mi se cierne,
Alejando los espíritus
Que la noche entretiene.
Y cubierta de mil sueños
Que sueño cuando estoy despierta…
Pues el sueño sólo trae
Sueños que me impacientan.
Me creo la reina de los mares,
Princesa entre princesas.
La más afortunada de las mujeres,
De las que pisan esta tierra.
Después despierto y me veo
Rodeada de miserias,
De este mundo, que no es mundo.
Todo fue una quimera.
Entre sueños y amaneceres,
Entre días y días de esperas,
Voy surcando los caminos
De al vida que me espera.
viernes, 2 de septiembre de 2011
Preparando el armamento
Hemos tenido que aprender muchas cosas para llegar a ser Nadie en un gran universo de Nadies. Somos un gran rebaño de seres que vociferan, si otros lo hacen… Somos un número, una cifra, una estadística… Estamos catalogados por gustos, ideología política, nivel de formación, sexo, preferencias musicales, habilidades, modos de comportamientos, estilo o apariencia externa, edad y un sinfín de cosas más. Somos uno entre millones. Cuanto más nos empeñemos en diferenciarnos conseguiremos ser uno más entre cientos de miles, o con suerte entre decenas de miles. Y nosotros, mientras tanto, como gilipollas incorregibles, seguimos aprendiendo, seguimos avanzando en nuestro afán de hacernos notar entre los tantos idénticos que tenemos en el mundo. ¿Cuando vamos a dejar de demostrar que sí, que podemos, que sabemos, que estamos preparados para actuar en el momento en que nos llamen a filas? Yo ya tengo mis armas preparadas y afilando los últimos cuchillos.
La lucha no ha acabado. La lucha nunca acaba. Siempre habrá platones y homeros, pacos de lucías y einsteins en el mundo. Nada está hecho, nada está escrito. La historia es la única novela verdaderamente inacabada.
Yo ya he aprendido a volar en el agua, ahora tengo que aprender a nadar en el viento.
La lucha no ha acabado. La lucha nunca acaba. Siempre habrá platones y homeros, pacos de lucías y einsteins en el mundo. Nada está hecho, nada está escrito. La historia es la única novela verdaderamente inacabada.
Yo ya he aprendido a volar en el agua, ahora tengo que aprender a nadar en el viento.
jueves, 1 de septiembre de 2011
SEXO, SEXO y más SEXO
Estamos acostumbrados a que siempre el género masculino ha hecho fanfarronería y gallardía por su interés en el acto sexual. Cosa que la mujer, ya sea por tradición, por educación o por generosidad, nunca ha sentido la necesidad de enorgullecerse de lo bien dotada que está o de sus habilidades o procederes sexuales. Parece como si el sexo fuera un tema exclusivamente masculino. Pero me paro a ver los canales de televisión típicamente masculinos y ¿qué veo?: bricolaje, grandes construcciones, coches, motos, deportes, caza, pesca, toros, documentales animales… y ahora hago zapping por los canales meramente femeninos y ¿qué hay?: SEXO, SEXO y más SEXO. Esta tendencia también se imprime en las revistas catalogadas por género. Recordemos que nosotras llevamos leyendo el Vale desde los trece años, con artículos tan sugerentes como:
- Cómo volver loco a un chico desde la primera cita.
- Consigue un orgasmo en treinta segundos (este todavía no lo he leído yo…)
- Descubre las zonas erógenas del hombre.
- Háztelo tú misma (esto es completamente verídico)
Dejo caer aquí que, quizás, probablemente, puede ser que… nosotras también estemos un poco interesadas por el sexo y no digamos nada…
- Cómo volver loco a un chico desde la primera cita.
- Consigue un orgasmo en treinta segundos (este todavía no lo he leído yo…)
- Descubre las zonas erógenas del hombre.
- Háztelo tú misma (esto es completamente verídico)
Dejo caer aquí que, quizás, probablemente, puede ser que… nosotras también estemos un poco interesadas por el sexo y no digamos nada…
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