Os equivocáis. Ni somos tontos, ni nos da igual lo que ocurre en estos tiempos, ni carecemos de sentimientos. Os equivocáis. Ni el planeta se está muriendo, ni todo va mal, ni el mundo está enfermo. Os equivocáis. Ni somos egoístas, ni ambiciosos, ni cómodos aburguesados. Sólo somos una generación de idealistas, que hemos tropezado con la realidad que nos habéis dejado, vosotros, que todo lo habéis hecho tan bien… Una generación desilusionada que sólo pretende cambiar las cosas.
Nos preocupa el medio ambiente, más que a nadie antes. Nos inquieta la política, como nunca. Nos emociona hasta la muerte que España gane un mundial. Es precisamente la selección de esta generación la que ha tenido cojones de ganarlo… Nos interesa la economía y el trabajo. Nos afecta la familia, más que a vosotros. Nos indigna la situación de los menos favorecidos. Nos gusta aprender cada día algo nuevo.
No machaquéis más a la juventud de hoy. Sólo tratamos de sobrevivir mejorando la mierda de mundo que hemos heredado, viciado, corrupto, podrido y estancado. Por eso yo hoy, desde mi pequeña ventana al planeta, quiero agradecer a los millones de personas buenas que hay ahí fuera, que sin tener que ir a una concentración de “correctos ciudadanos”, ni pertenecer a ninguna congregación religiosa, para diferenciarse del resto, hacen, sin hacer ruido, sin ser vistos, un trabajo excelente día a día, como personas:
• A todos los que alguna vez han perdonado e incluso han puesto la otra mejilla.
• A todos los que han ofrecido su hombro a un amigo.
• A todos los que se perdieron algo, porque alguien les pidió que se quedaran y ellos se quedaron.
• A todos los que dieron, sin pedir ni esperar nada a cambio.
• A todos los que han hecho algo por alguien y no se lo han dicho nunca a nadie.
• A quienes contestan con una sonrisa.
• A quienes aman sin compromiso.
• A quienes hacen reír.
• A quienes inventan una mentira, porque la verdad es demasiado dolorosa.
• A todos los que su simple existencia hace la vida más fácil a otro…
GRACIAS!!! Sois la mejor generación que ha tenido nunca este país.
Terapia es la historia de una mujer cualquiera que sobrevive a estos años inciertos de crisis económica, intelectual y personal. Una historia narrada en primera persona, que analiza los principales problemas de la juventud actual, con un toque de ironía y humor, y alguna dosis de sentimentalismo.
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jueves, 18 de agosto de 2011
miércoles, 17 de agosto de 2011
Dos segundos para cambiar tu vida
Hay días que parecen idénticos al anterior, y al otro, y al otro… Hay veces que el tedio y el hastío corrompen nuestra sensibilidad, sin saber que, quizás esos días de monotonía apabullante, puedan ser los mejores días de nuestras inútiles vidas.
En cambio hay otros días que, un pequeño acontecimiento, una acción realizable apenas en unos cuantos segundos, cambian las perspectivas del día anterior, las prioridades y los sentimientos, y nuestra vida se convierte en un collage de segundos importantes donde, de alguna manera, cambiamos para siempre: el momento en que sabemos la última nota para acabar la carrera, el momento en que firmas un contrato de trabajo, o una hipoteca, los segundos que trascurren cuando te haces un test de embarazo, los dos segundos que pasan hasta que dices sí quiero… Retazos de segundos importantes, envueltos en un montón de horas y días en los que no pasa absolutamente nada, y no recordaremos en la posteridad, y se convierten en los momentos en los que nos quejamos de nuestra mala suerte, esperando ansiosos que lleguen esos pocos segundos que lo cambiarán todo.
Hay decisiones que son difíciles de tomar, porque su elección no da opción a volver atrás en el tiempo. Estas decisiones son las peores, porque hemos de tomarlas solos, y, de esta manera, vencer o claudicar en soledad.
Ayer fue uno de esos días, idéntico a los anteriores, que puede cambiar mis perspectivas de la vida. Los tres segundos que gasté de los 86.400 segundos que tiene el día, en firmar un retazo de papel, quizás cambien las penas y agonías que ahora me agobian. También puede suceder que no cambie nada. Todo está por ver…
¡Que Dios nos pille confesados!
En cambio hay otros días que, un pequeño acontecimiento, una acción realizable apenas en unos cuantos segundos, cambian las perspectivas del día anterior, las prioridades y los sentimientos, y nuestra vida se convierte en un collage de segundos importantes donde, de alguna manera, cambiamos para siempre: el momento en que sabemos la última nota para acabar la carrera, el momento en que firmas un contrato de trabajo, o una hipoteca, los segundos que trascurren cuando te haces un test de embarazo, los dos segundos que pasan hasta que dices sí quiero… Retazos de segundos importantes, envueltos en un montón de horas y días en los que no pasa absolutamente nada, y no recordaremos en la posteridad, y se convierten en los momentos en los que nos quejamos de nuestra mala suerte, esperando ansiosos que lleguen esos pocos segundos que lo cambiarán todo.
Hay decisiones que son difíciles de tomar, porque su elección no da opción a volver atrás en el tiempo. Estas decisiones son las peores, porque hemos de tomarlas solos, y, de esta manera, vencer o claudicar en soledad.
Ayer fue uno de esos días, idéntico a los anteriores, que puede cambiar mis perspectivas de la vida. Los tres segundos que gasté de los 86.400 segundos que tiene el día, en firmar un retazo de papel, quizás cambien las penas y agonías que ahora me agobian. También puede suceder que no cambie nada. Todo está por ver…
¡Que Dios nos pille confesados!
martes, 16 de agosto de 2011
Ironías de la vida
¿Por qué las cosas se pierden justo en el momento en el que las necesitas, y cuando no, no haces más que tropezarte con ellas?
¿Por qué cuando esperas algo impaciente, no llega hasta que no te enciendes un cigarrillo, o te haces pis justo en ese momento, y no te puedes contener?
¿Por qué cuando estás en casa te recoges el pelo para estar más cómoda, y te sale un moño cojonudo, y después vas a hacértelo para salir y no te sale?
¿Por qué siempre te sale un herpes el día de una cita importante, o un orzuelo, o un grano asqueroso en toda la frente?
¿Por qué cuanto más deseas dejar de fumar, más fumas?
¿Por qué llueve cuando necesitas que haga sol y hace un calor insoportable cuando necesitas frío?
¿Por qué cuando tienes que estar quieto te pica todo el cuerpo?
¿Por qué cuando por fin te decides a comprarte esos zapatos que llevas admirando un mes en el escaparate, justo se acaban de llevar los últimos de tu número?
¿Por qué cuando haces una paella para invitados no te sale nunca tan bien como cuando la haces en casa para ti?
¿Por qué, tú que siempre has sido tan puntual, todo se pone de acuerdo en el universo para que, ese día tan importante, llegues tarde a tu destino?
¿Por qué cuando realizas un trabajo con esmero, una sorpresa, un proyecto…, justo cuando lo acabas se te ocurre una idea que hubiese sido mucho mejor que la que ya has hecho?
¿Por qué cuando estás organizando un evento, se te olvida invitar a la persona más conflictiva, la única con la que vas a tener problemas por no haberla invitado?
¿Se me hace a mí o el destino es un puñetero tocapelotas?
¿Por qué cuando esperas algo impaciente, no llega hasta que no te enciendes un cigarrillo, o te haces pis justo en ese momento, y no te puedes contener?
¿Por qué cuando estás en casa te recoges el pelo para estar más cómoda, y te sale un moño cojonudo, y después vas a hacértelo para salir y no te sale?
¿Por qué siempre te sale un herpes el día de una cita importante, o un orzuelo, o un grano asqueroso en toda la frente?
¿Por qué cuanto más deseas dejar de fumar, más fumas?
¿Por qué llueve cuando necesitas que haga sol y hace un calor insoportable cuando necesitas frío?
¿Por qué cuando tienes que estar quieto te pica todo el cuerpo?
¿Por qué cuando por fin te decides a comprarte esos zapatos que llevas admirando un mes en el escaparate, justo se acaban de llevar los últimos de tu número?
¿Por qué cuando haces una paella para invitados no te sale nunca tan bien como cuando la haces en casa para ti?
¿Por qué, tú que siempre has sido tan puntual, todo se pone de acuerdo en el universo para que, ese día tan importante, llegues tarde a tu destino?
¿Por qué cuando realizas un trabajo con esmero, una sorpresa, un proyecto…, justo cuando lo acabas se te ocurre una idea que hubiese sido mucho mejor que la que ya has hecho?
¿Por qué cuando estás organizando un evento, se te olvida invitar a la persona más conflictiva, la única con la que vas a tener problemas por no haberla invitado?
¿Se me hace a mí o el destino es un puñetero tocapelotas?
lunes, 15 de agosto de 2011
Se acabó lo bueno... !ahora queda lo mejor!
Qué grande las fiestas de los pueblos, los reencuentros, los fuegos artificiales, las orquestas malas, las calles llenas, los farolillos, los botellones multitudinarios, las mujeres con sus mejores galas y las peluquerías hasta la bandera. Me encanta ver cómo se engalanan los pueblos para sus fiestas patronales y cómo se llenan las plazas...
Por desgracia, la fiesta ha terminado, al menos para mí, y mi cuerpecito cansado me pedía a gritos un relax profundo y continuado, que no tenemos ya edad para tanto mambo. Así que, aquí, con mi ronquera crónica, mi malestar general y mi dolor de cabeza resacoso me despido hasta la siguiente.
Felicidades Virginia y Dani, espero os haya gustado la sorpresa, nosotros nos lo hemos pasado genial preparándola y mucho más disfrutándola...
Vuelta a la rutina, se va acabando el verano y comienza la ardua labor de buscar trabajo. Si alguien necesita una inagotable trabajadora, guapa, simpática, limpia y eficaz, deseosa de ser explotada por un sueldo más que miserable, no duden en llamarme, estaré encantada de aceptar el puesto.
No aceptaré, sin embargo, un puesto de responsabilidad, cualificado ni bien remunerado, porque no tengo experiencia en desempeñar esa clase de empleo...
Mañana firmo el contrato más importante de mi vida (manda huevos que me tenga que costar dinero, pero así está el mundo...) A partir de Octubre o Noviembre, que estará el libro a la venta, disponible, no sé seguro todavía dónde..., podremos saber si, una vez más en mi vida, me he equivocado, o he tomado la decisión correcta. Yo creo que ya me toca, ¿no?
Por desgracia, la fiesta ha terminado, al menos para mí, y mi cuerpecito cansado me pedía a gritos un relax profundo y continuado, que no tenemos ya edad para tanto mambo. Así que, aquí, con mi ronquera crónica, mi malestar general y mi dolor de cabeza resacoso me despido hasta la siguiente.
Felicidades Virginia y Dani, espero os haya gustado la sorpresa, nosotros nos lo hemos pasado genial preparándola y mucho más disfrutándola...
Vuelta a la rutina, se va acabando el verano y comienza la ardua labor de buscar trabajo. Si alguien necesita una inagotable trabajadora, guapa, simpática, limpia y eficaz, deseosa de ser explotada por un sueldo más que miserable, no duden en llamarme, estaré encantada de aceptar el puesto.
No aceptaré, sin embargo, un puesto de responsabilidad, cualificado ni bien remunerado, porque no tengo experiencia en desempeñar esa clase de empleo...
Mañana firmo el contrato más importante de mi vida (manda huevos que me tenga que costar dinero, pero así está el mundo...) A partir de Octubre o Noviembre, que estará el libro a la venta, disponible, no sé seguro todavía dónde..., podremos saber si, una vez más en mi vida, me he equivocado, o he tomado la decisión correcta. Yo creo que ya me toca, ¿no?
viernes, 12 de agosto de 2011
Disculpas
Bueno, por fin es viernes. Viernes de esta semana interminable de agosto. Va a llegar el momento que hemos estado preparando minuciosamente y, gracias a Zeus, todo está ya dispuesto según lo previsto.
Tengo que pedir disculpas a todos los que sé que seguís este blog, y a los que no conozco también, por la falta de dedicación que le he otorgado esta semana imparable, pero, cuando tienes que gastar el poco ingenio con el que cuentas, en otros menesteres, ya no te queda nada para derrochar en este, y me da mucha pena haber escrito entradas con tan poca sustancia, tantas prisas y tan poco corazón.
A partir del lunes podré volver a entregarme en cuerpo y alma a mi blog, a mi tercera novela, que la tengo abandonadita, a contestar a los comentarios, que aunque los leo, no he tenido tiempo de responder.
Tengo, una vez más, que agradeceros vuestra fidelidad. Os parecerá una tontería, pero en estos tiempos en los que nada sale según lo previsto, eso es una de las cosas que más feliz me hace. Vuestros comentarios, tanto en el blog, como en el facebook, me dan la vida que otras cosas menos agradable me van quitando.
Hoy mismo voy a firmar el contrato con la editorial. Para dentro de un par de meses tendremos el libro. Y ahora más que nunca, me cago de miedo al pensar la responsabilidad que, sin darme cuenta a penas, esto supone para mí. Os gustará, no os gustará, tendréis puestas muy altas vuestras expectativas, y luego va a resultar que no es para tanto, os decepcionará, me dejaréis de hablar... No sé, solo sé que me cago de miedo. Que os quiero devolver todo lo que me dais, y no sé si será suficiente.
Tengo que pedir disculpas a todos los que sé que seguís este blog, y a los que no conozco también, por la falta de dedicación que le he otorgado esta semana imparable, pero, cuando tienes que gastar el poco ingenio con el que cuentas, en otros menesteres, ya no te queda nada para derrochar en este, y me da mucha pena haber escrito entradas con tan poca sustancia, tantas prisas y tan poco corazón.
A partir del lunes podré volver a entregarme en cuerpo y alma a mi blog, a mi tercera novela, que la tengo abandonadita, a contestar a los comentarios, que aunque los leo, no he tenido tiempo de responder.
Tengo, una vez más, que agradeceros vuestra fidelidad. Os parecerá una tontería, pero en estos tiempos en los que nada sale según lo previsto, eso es una de las cosas que más feliz me hace. Vuestros comentarios, tanto en el blog, como en el facebook, me dan la vida que otras cosas menos agradable me van quitando.
Hoy mismo voy a firmar el contrato con la editorial. Para dentro de un par de meses tendremos el libro. Y ahora más que nunca, me cago de miedo al pensar la responsabilidad que, sin darme cuenta a penas, esto supone para mí. Os gustará, no os gustará, tendréis puestas muy altas vuestras expectativas, y luego va a resultar que no es para tanto, os decepcionará, me dejaréis de hablar... No sé, solo sé que me cago de miedo. Que os quiero devolver todo lo que me dais, y no sé si será suficiente.
jueves, 11 de agosto de 2011
Sinceridad, ¿a cualquier precio?
La sinceridad no es una virtud, es un signo de mala educación. Desde pequeños nos han enseñado a no ser sinceros. A decir lo correcto, no lo verdadero. A ser cordiales, sociables y falsos. Me rio de toda esta gente que te suelta una grosería en las narices, sin venir a cuento, escudados en una “sinceridad incontrolable”.
“Es que yo prefiero decir las cosas a la cara que a las espaldas”, dicen, y se quedan tan anchos…
“Perdona, tú lo que no tienes es ni pizca de educación”, me gustaría decirles a la cara, pero como yo tengo mucha educación, soy una mentirosa compulsiva y falsa. Y así me llevo bien con todo el mundo, que a nadie le importa mi verdadera opinión sobre cuestiones y gentes que no me van a dar de comer… Y como soy muy, pero que muy metepatas, prefiero callarme mientras otros hablan, hasta saber de que pie cojea la mesa.
No quiero parecerme a toda esta gente que no hablan, sino que escupen verdades como puños, a base del dolor ajeno.
No me llames falsa, llámame buena persona, no soporto ver sufrir a nadie, y si eso se puede evitar con palabras, que son gratis, pues bendita solución…
“Es que yo prefiero decir las cosas a la cara que a las espaldas”, dicen, y se quedan tan anchos…
“Perdona, tú lo que no tienes es ni pizca de educación”, me gustaría decirles a la cara, pero como yo tengo mucha educación, soy una mentirosa compulsiva y falsa. Y así me llevo bien con todo el mundo, que a nadie le importa mi verdadera opinión sobre cuestiones y gentes que no me van a dar de comer… Y como soy muy, pero que muy metepatas, prefiero callarme mientras otros hablan, hasta saber de que pie cojea la mesa.
No quiero parecerme a toda esta gente que no hablan, sino que escupen verdades como puños, a base del dolor ajeno.
No me llames falsa, llámame buena persona, no soporto ver sufrir a nadie, y si eso se puede evitar con palabras, que son gratis, pues bendita solución…
miércoles, 10 de agosto de 2011
Y es que hace tanta calor...
Ayer ví el telediario despues de mucho tiempo sin hacerlo. Quería saber qué se está cociendo en el mundo. Qué decepción. Lo cierto es que no me enteré de nada. Por lo visto Londres está patas arriba, por una cadena de vandalismo brutal callejero, pero no adiviné por qué se producía. Me jode ver cómo los medios de comunicación barajan la información a su antojo para influir en nuestro sentir.
Cuando llueve, como si hubiera caído el diluvio universal, si nieva, parece que no hubiesen visto nevar antes. En verano !!OLA de calor!!!, !Alerta roja! Pues claro, como toda la vida, en verano ha hecho mucha calor, sobre todo por el sur de nuestro magnífico país, y en invierno, por el norte nieva... Pero de toda la vida de Dios, que yo recuerde, que parece que hubiesen descubierto algo nuevo. Si llueve, malo, si no llueve, peor... y si los acontecimientos atmosféricos se mantienen en una regularidad apacible, entonces empiezan a dar por culo a los jóvenes... Yo recuerdo una época en la que constantemente estaban machacando con el tema del botellón y la problemática social que esto traía consigo. Ahora, de repente, ya no se habla de eso. Y no es que hayan dejado de existir, desde la ley anti- tabaco hay incluso más que antes, es sólo que ya no se habla de ello, no sé por qué... quizá sea porque hace mucha calor...
Cuando llueve, como si hubiera caído el diluvio universal, si nieva, parece que no hubiesen visto nevar antes. En verano !!OLA de calor!!!, !Alerta roja! Pues claro, como toda la vida, en verano ha hecho mucha calor, sobre todo por el sur de nuestro magnífico país, y en invierno, por el norte nieva... Pero de toda la vida de Dios, que yo recuerde, que parece que hubiesen descubierto algo nuevo. Si llueve, malo, si no llueve, peor... y si los acontecimientos atmosféricos se mantienen en una regularidad apacible, entonces empiezan a dar por culo a los jóvenes... Yo recuerdo una época en la que constantemente estaban machacando con el tema del botellón y la problemática social que esto traía consigo. Ahora, de repente, ya no se habla de eso. Y no es que hayan dejado de existir, desde la ley anti- tabaco hay incluso más que antes, es sólo que ya no se habla de ello, no sé por qué... quizá sea porque hace mucha calor...
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